Bahía Blanca. Prevén la construcción de un nuevo muelle en el puerto de Bahía

13 Jan 2017
Global Ports

or Adrián Luciani

Cerrarán la dársena. La Nación piensa destinar 170 millones de pesos.

Aunque aún no hay información oficial, pudo saberse que en el seno del Consorcio de Gestión del Puerto se trabaja firmemente en un proyecto destinado a construir un nuevo muelle en puerto Galván, pese a que todavía no fue definido desde el punto de vista técnico.

En tal dirección parece dirigirse la reciente inclusión en el presupuesto nacional de 170 millones de pesos para la construcción de un sitio multipropósito para grandes sólidos en el puerto local, con una primera inversión este año de 80 millones y un 48% de avance de obra.

Estará ubicado frente al sitio 5, es decir, en el sector de Cangrejales, donde hasta fines de los años '70 funcionara uno de los balnearios más populares de Bahía Blanca (ver aparte).

La obra completaría la dársena de Galván, un proyecto centenario que pensó la empresa Bahía Blanca al Pacífico, al mismo tiempo que permitiría sumar al menos un sitio de 400 metros para grandes buques.

Sobre la conveniencia de construir un muelle en el sector “La Nueva.” consultó a Jorge de Mendonça, analista independiente de temas de territorio, transporte y telecomunicaciones.

“Un paralelo a ese perder mucho por temor a perder lo que nadie nos quiere quitar, se presenta con los flujos barrosos de la incompleta dársena del Puerto Galván. Su posición en diagonal, típica de una moda técnica de hace más de un siglo atrás, no se completó formando una 'U' porque ya no se hacían así y debería reemplazarse con muelles en línea con el canal. Mientras no se completó la dársena de Galván con la línea siguiente al muelle 11, los barros sedimentaron desde esa orilla aumentando aún más los costos de mantenimiento”, sostuvo.

De Mendonça dijo que se necesita un muelle más en Galván para ahorrar costos y multiplicar oportunidades.

“Se ahorra en mantenimiento al completar la 'U' de Galván y se deja de perder oportunidad económica para el complejo portuario del Estuario y para toda la región de influencia”, puntualizó.

Dijo que el sitio 12 de Puerto Galván se perdió el último dragado, cuando con pocos pesos de ampliación de contrato pudo haberse ejecutado su canal.

“`Ahí no hay un meteorito' decía un experto, y sale lo mismo que cortar el canal en otro lugar del frente portuario. Quizá la palabra faltante sea `conducción' y en lo atinente a la sociedad económica local, `horizonte'”.

A su entender, conducción política y convicción económica hubieran puesto el horizonte en la costa del Pacífico, Cuyo, Centro y NOA.

“Con todo ello, Vale no se habría ido; tendríamos un par de aceiteras de soja, el Viaducto de El Castillo (futuro reemplazo del Puente La Niña), la reformulación de Galván, el Sitio 12 y hasta el 22 de White ya estarían a pleno trabajo, o hasta los rieles famosos estarían sirviendo hasta Quemú Quemú”.

La falta de una impronta integral e integradora

Miedos y lentitudes. Para De Mendonça todo puerto Galván es una síntesis de los miedos y las lentitudes que ha venido sufriendo ciudad desde décadas.

Viejos negocios. "El modelo de parrilla ferroviaria, así como las descargas de camiones y trenes, son una aglomeración de viejos formatos y negocios cambiantes de a partes".

Con tractor. Los vagones se descargan cruzando calles con tractor, mientras que los camiones se descargan en el lugar de los vagones", sostuvo el especialista ante la consulta de este diario.

Sin un plan. También dijo que la "parrilla ferroviaria está dispuesta como en la época del hombreo de bolsas y desperdician superficies vitales, al tiempo que la accesibilidad no actualiza su formato y las cañerías, cintas, caminos y vías se entrecruzan proyecto por proyecto sin un plan territorial ligado a la economía, el medio ambiente y la sociedad local", agregó.

Carencias. "La época de los planes directores, desde solitarias ingenierías, ha culminado hace décadas pero peor que eso es el no plan, la falta de una impronta integral e integradora.

Una historia centenaria a orillas del estuario

En forma paralela al crecimiento del puerto de Ingeniero White, perteneciente al Ferrocarril del Sud, se levantó el de Galván, que tomó su nombre del arroyo que desembocaba en las proximidades donde fue emplazado, y que fue construido por el Ferrocarril Pacífico para permitir la salida directa de los productos de su zona de influencia.

Su inauguración data de 1905, aunque tres años antes había sido habilitado un elemental muelle de madera.

Aún hoy, si bien sus instalaciones de elevadores y depósitos han sido renovados, la estructura de sus muelles sigue prestando un eficiente servicio, siendo la única instalación de la época fundacional, que continúa desarrollando una actividad comercial.

En la actualidad, gran parte del complejo es ocupado por la empresa Oleaginosa Moreno, existiendo también los sitios 5 y 6 para cargas generales.

En agosto de 2016, y luego de dos años de construcción, Galván sumó un nuevo sitio (el tercero) a su posta de inflamables.

Se trata del último hito para una estación portuaria que décadas atrás se caracterizó por el movimiento de buques petroleros debido al funcionamiento de la refinería de la Esso.

Donde se sumará un nuevo muelle, aún quedan algunos resabios de lo que fuera "la playita de Galván", uno de los balnearios más populares que supo tener la ciudad hasta fines de la década del '70.

Hasta allí llegaba diariamente cargado de bañistas el llamado "Tren de la Marea" que partía desde la estación Bahía Blanca-Noroeste.

No menos relevante en ese sector ha sido y sigue siendo la actividad de club de Pesca y Náutica Puerto Galván.

Ahora parte del futuro dependerá del nuevo muelle y de las arenas especiales y del tráfico de arenas especiales rumbo a Vaca Muerta.

Fuente: lanueva.com